domingo, 2 de septiembre de 2012

Esta fangirl lee: Cada siete olas

Cada siete olas, segunda parte de Contra el viento del norte, escritos por Daniel Glattauer. 1) ¿Ya conoces a Emmi Rothner y a Leo Leike? Entonces es que has leído Contra el viento del norte, la inusual historia de amor en que dos personas que jamás se han visto se enamoran perdidamente por e-mail. 2) ¿Opinas que los enamorados se merecían verse personalmente, aunque fuera sólo una vez? Comienza a leer Cada siete olas. 3) ¿Te dispones a abrir este libro sin conocer Contra el viento del norte? Aquí tienes el equipaje necesario: Leo Leike vuelve de Boston tras poco menos de un año. En casa lo esperan noticias de Emmi Rothner. Ambos se dan cuenta de que sus sentimientos no han cambiado y piensan que quizá deberían verse una vez en persona. Pero Leo ha empezado una relación y Emmi sigue casada…


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Fangirleando: A pesar de lo que diga la sinopsis, es abosultamente necesario leer Contra el viento del norte antes de empezar Cada siete olas. Aclarando lo anterior, como dije en mi reseña del primer libro, estos libros son una bocanada de aire fresco a lo que usualmente leo y, aunque no me conquistaron, tampoco los odié. Les di una oportunidad y ya, hasta ahí quedó mi obsesión.

Este libro comienza con una Emmi desesperada por hablar con un Leo desaparecido en Boston. Ella envía correos electrónicos que el "señor administrador del sistema" contesta hasta que, un día, Leo responde por primera vez en meses. Sin embargo, él regresa con Pam en su mente, su nueva novia bostoniana, y Emmi sigue casada. No pueden olvidarse, pero quieren conocerse antes de terminar su relación cibernética.

¡Y SE CONOCEN! Tengo que admitir que no creí que sucedería, aunque me gustó. Todo lo que Glattauer nos permite saber de su encuentro es através de los correos electrónicos de nuevo. Se supone que ambos acuerdan ser amigos... hasta que Leo confiesa por qué se fue a Boston y ellos se encuentran una vez más para hacer cosas que no puedo escribir xD.

A partir de ese momento, Emmi y Leo viven el típico romance "te quiero pero no podemos estar juntos porque *inserte una novia, problemas matrimoniales, personales, soy complicado(a)*". Y, con toda honestidad, me frustre. Yo sé que no se puedne resolver los problemas tan fácilmente pero cuando por fin las cosas avanzan, su relación retrocede tres pasos y así sucesivamente... 

Ya por el final, se volvió muy predecible. No fue totalmente desagradable porque después de tanto estrés, agradecía que las cosas se fueran acomodando como yo quería xD; sin embargo, le faltó esa sorpresa que Contra el viento del norte sí tuvo. Creo que Daniel Glattauer se sintió obligado a terminar Cada siete olas de una manera que complaciera a todo el mundo y con ello, sacrificó el encanto de su novela anterior.

Calificación: 4/5


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